Respice post te, hominem te esse memento
Han pasado muchos meses desde el anterior post y, en verdad, había olvidado la existencia de este blog. Pero, por causalidades de la vida, hoy he recordado que tenía algo pendiente; como cuando limpias la mesa de tu habitación, encontrando debajo de un montón de tonterías una carta importante, cosa que a mí me pasa constantemente, todo sea dicho. Esto, como vía de expresión en tiempos y lugares que no puedo escribir relato, es impagable.
Os preguntareis el porqué del nombre del post, ¿no? Direis, "¿pero que cojones significa?" Bien... La historia se remonta a la antigua Roma: sólo puedo imaginarme qué sentía un general triunfante cuando llegaba a la ciudad y era aclamado por la multitud... Debía sentirse pletórico, sobrehumano, magistral, una deidad. Es por eso por lo que, a su lado, se hallaba siempre un esclavo recitandole constantemente las palabras que dan nombre a este post: "Respice post te, hominem te esse memento".Mira hacia atrás y recuerda que sólo eres un hombre. Sólo un hombre.
Son palabras que podrían servir para cuando nos va todo bien y nos creemos los reyes del universo; quizá podría evitar abusos de poder o ninguneos a otras personas. Pero también pueden resultar útiles cuando no conseguimos nuestros objetivos, pues hay que recordar que tan sólo somos hombres y que, en multitud de ocasiones, hay cosas que se escapan a nuestro control.
Tú, yo, todos somos tan sólo hombres. Para lo bueno y para lo malo.
Próximo post: Frontovik
Os preguntareis el porqué del nombre del post, ¿no? Direis, "¿pero que cojones significa?" Bien... La historia se remonta a la antigua Roma: sólo puedo imaginarme qué sentía un general triunfante cuando llegaba a la ciudad y era aclamado por la multitud... Debía sentirse pletórico, sobrehumano, magistral, una deidad. Es por eso por lo que, a su lado, se hallaba siempre un esclavo recitandole constantemente las palabras que dan nombre a este post: "Respice post te, hominem te esse memento".Mira hacia atrás y recuerda que sólo eres un hombre. Sólo un hombre.
Son palabras que podrían servir para cuando nos va todo bien y nos creemos los reyes del universo; quizá podría evitar abusos de poder o ninguneos a otras personas. Pero también pueden resultar útiles cuando no conseguimos nuestros objetivos, pues hay que recordar que tan sólo somos hombres y que, en multitud de ocasiones, hay cosas que se escapan a nuestro control.
Tú, yo, todos somos tan sólo hombres. Para lo bueno y para lo malo.
Próximo post: Frontovik