Un paraguas

martes, 5 de agosto de 2008

Respice post te, hominem te esse memento

Han pasado muchos meses desde el anterior post y, en verdad, había olvidado la existencia de este blog. Pero, por causalidades de la vida, hoy he recordado que tenía algo pendiente; como cuando limpias la mesa de tu habitación, encontrando debajo de un montón de tonterías una carta importante, cosa que a mí me pasa constantemente, todo sea dicho. Esto, como vía de expresión en tiempos y lugares que no puedo escribir relato, es impagable.

Os preguntareis el porqué del nombre del post, ¿no? Direis, "¿pero que cojones significa?" Bien... La historia se remonta a la antigua Roma: sólo puedo imaginarme qué sentía un general triunfante cuando llegaba a la ciudad y era aclamado por la multitud... Debía sentirse pletórico, sobrehumano, magistral, una deidad. Es por eso por lo que, a su lado, se hallaba siempre un esclavo recitandole constantemente las palabras que dan nombre a este post: "Respice post te, hominem te esse memento".Mira hacia atrás y recuerda que sólo eres un hombre. Sólo un hombre.

Son palabras que podrían servir para cuando nos va todo bien y nos creemos los reyes del universo; quizá podría evitar abusos de poder o ninguneos a otras personas. Pero también pueden resultar útiles cuando no conseguimos nuestros objetivos, pues hay que recordar que tan sólo somos hombres y que, en multitud de ocasiones, hay cosas que se escapan a nuestro control.

Tú, yo, todos somos tan sólo hombres. Para lo bueno y para lo malo.

Próximo post: Frontovik

domingo, 28 de octubre de 2007

Un paraguas, un blog vacío y una nueva afición...

...Que veremos cuanto dura, para ser sincero :D

Bueno, en estos momentos, con la presión de iniciar una nueva labor, debería comenzar con divagaciones filosóficas que dieran respuesta a la pregunta que la mayoría de los visitantes tendréis...¿Porqué "Un paraguas"? Como en las buenas novelas de suspense, creo que es mi obligación posponer la respuesta hasta el final, así que comenzaré con un tema más intrascendente, lo cual no afirma, para nada, que el otro no sea también intrascendente en buen grado :)

El diseño de este blog es una caspa. Soy consciente de ello. Pero me permitireis que lo mantenga temporalmente así; creo que ya me tiro bastante tiempo en el curro con código html como para ponerme en casa con él también. No obstante, en algún momento, más adelante, me pondré a ello, porque por lo que visto da muchas posibilidades de configuración.

Afuera llueve. Siempre lo hace. Con afuera no me refiero a la calle, no me refiero fuera de un edificio al que se llama hogar, trabajo, universidad, bar o, bueno, donde quiera que paseis los segundos de vuestro reloj. Más bien fuera de vosotros. Me refiero a en el mundo real, el mundo que se desarrolla fuera de vuestros pensamientos.
Creo firmemente que existen esos dos mundos: nuestras reflexiones, anhelos y sueños conformarían uno de esos mundos. En el símil que propongo sería la casa, el hogar donde te sientes cómodo, donde te quitas los zapatos y te relajas sin que nada ni nadie te moleste. Luego está el otro mundo, el que en el mismo símil equivaldría a la calle, donde no controlas tú si te puedes quitar los zapatos. En casa tú decides si te quieres mojar. En la calle... en la calle esas cosas no están bajo tu control, un chaparrón inesperado te puede calar.
Por eso la gente sensata sale con un paraguas cuando hay indicios de lluvia.

¿Porqué este blog es un paraguas? ¿Porqué pretende serlo, al menos? Pregunta compleja, sin duda. He afirmado que un paraguas es un elemento necesario en esta vida. Que es un elemento que te resguarda de los imprevistos molestos e, incluso, catastróficos. He de aclarar que cuando digo esto no hablo de evasión, sino de cobijo (debajo del paraguas se siguen viendo las gotas golpear el suelo). Existen, a mi parecer, infinidad de paraguas distintos; quizá este blog sea uno de ellos. Para mí puede ser una distración que me aparte de pensar en otras cosas cuando necesite hacerlo. Para vosotros, espero que fieles visitantes, una especie de parada en el camino, un descanso a vuestra realidad. Como una película, como una novela, como una buena canción. Puede que también sea una aproximación a mi forma de pensar o de escribir para aquél que esté interesado.

Esto va de reflexiones, pero también de política, de historia, de música y, en verdad, de todo. De hecho, va a empezar con algo que no tiene que ver con con lo que habitualmente se tratará en este blog: pronto estaré en Noruega pasando unos días con unos amigos (procuraré no citar sin pemiso ningún nombre a excepción del mío) y, junto a mí, viajará mi cuaderno Moleskine, que recibirá impresiones al pie de la noticia (:D). Más tarde, a la vuelta, las pasaré aquí con importantes añadidos y, me reservo el derecho de edición, quizá con alguna omisión.

Bueno, son muchas cosas a tratar y se forma un cuello de botella, pues no quiero que mi primer post sea tan largo como, me temo, los siguientes serán. A mí me dan un teclado y, joder, pierdo la mesura :D

Un saludo a tod@s.

Próximo post: Respice post te, hominem te esse memento

Etiquetas: